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Una acción de Fundación mujeres para la visibilización del papel de las mujeres cuidadorasEntrevista a Carmen Cerro del Barco, participante de Cuidadanas

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Desde Cáceres hemos contado con la colaboración de Carmen Cerro del Barco que nos ha contado su experiencia en Cuidadanas.


Cuéntanos por qué llegaste a Cuidadanas. 
Tengo 80 años y siempre he estado cuidando, toda mi vida. Cuidé de mis hermanos cuando era pequeña, porque soy la hermana mayor. Después me tocó cuidar de mis padres, que ambos fallecieron de cáncer. Actualmente soy la tutora legal de mi hijo al que cuido, que ha sido incapacitado por un juez por su enfermedad mental.
Conocí Cuidadanas a través de otro recurso familiar en el que participaba. 

¿Qué te animó a venir?
En las reuniones de padres y madre en las que participaba me hablaron muy bien de Fundación Mujeres y una amiga en una situación parecida y yo nos presentamos allí para preguntar. En esos momentos estaba muy  mal. No tenía ningún tipo de apoyo, puesto que estaba separada y mi familia estaba fuera.
Nos atendieron muy bien, nos dieron confianza y decidimos seguir participando.
 
¿Qué has cambiado en tu vida para situarte también en el centro de tu cuidado?
Cuando comencé a participar cuidaba de mi madre, de mi hijo y trabajaba también como cuidadora (sin contrato)
He ido aprendiendo diferentes estrategias para no venirme abajo y sobre todo para controlar la situación. He sido capaz de tomar las riendas de mi vida y darle importancia a mi tiempo y mi cuidado. 

¿Cuáles consideras tus logros más destacados?
Cuando me empezaron a hablar de herramientas, no sabía bien a qué se referían, pensaba que me iban a dar un martillo… Hoy puedo decir que he aprendido muchas herramientas para gestionar mi vida. 
Soy muy independiente, sé decir “no” cuando es necesario y si se me presenta cualquier problema no me vengo abajo, busco soluciones y recursos para solucionarlo.
He ido aumentando mi participación social, soy muy activa y participativa. 
En casa mi hijo me manejaba, él llevaba el control. Ahora soy yo la que dirige mi vida y he aprendido a pensar en mi.

Hablemos de dificultades…..¿Qué obstáculos te has encontrado en este camino?
La dificultad más grande es la enfermedad de mi hijo en sí. Es muy cambiante. 
Creo que socialmente no se valora la tarea de cuidar, yo no me he sentido reconocida por toda una vida de cuidadora. Además parece que tienes que saber hacer de todo, que tienes que saber de leyes, de salud, de economía… y a veces te sientes muy perdida.
En mi opinión hacen falta más recursos diferentes para las personas dependientes y sus familias, además de una gestión más rápida, aunque en general me he sentido apoyada por diferentes recursos en este proceso. 

Y ahora, ¿qué retos te has planteado?
Ya soy muy mayor, y lo que quiero es que si me pasa algo mi hijo pudiera ir a un centro. Este es mi siguiente reto. 
Por lo demás, cuidarme, continuar activa y seguir aprendiendo. Yo siempre lo intento todo.
 
¿Qué le dirías a una mujer cuidadora, en una situación parecida a la que tú tenías?
Lo primero que se cuide y piense en ella. Que no tenga miedo de pedir ayuda si la necesita, y que sea activa.
En Cuidadanas tienes un rinconcito para compartir tus experiencias, aprender y también ayudar a otras cuidadoras. Tienes que ser la primeras en valorarte y valorar tu esfuerzo. 
 
 

Desde Fundación Mujeres y Cuidadanas, queremos agradecer a Carmen su colaboración y participación, y animar a más mujeres como ella a seguir luchando por sus motivaciones personales, sociales y laborales para conseguir los logros que se propongan. 
 
Si estás interesada en reconducir la tarea del cuidado que realizas para darte el espacio que necesitas para construirte como mujer y como mujer cuidadora puedes contactar con nosotras llamando al 927 62 91 94 o al correo cuidadanas@fundacionmujeres.net