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Una acción de Fundación Mujeres para la visibilización del papel de las mujeres cuidadorasEntrevista a Graciela D'Amico Patiño, participante de Cuidadanas

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Graciela D'Amico Patiño ha participado en CUIDADANAS desde sus inicios. En la siguiente entrevista, nos habla sobre cual era su situación cuando comenzó a participar en CUIDADANAS, sus logros y aprendizajes así como las dificultades que ha ido encontrando en su camino y los retos que se plantea para el futuro.

 

Graciela, cuéntanos, ¿cúal era tu situación, en relación a los cuidados y en tu vida, cuando llegaste a Cuidadanas.?

Mi relación con los cuidados es de toda la vida. Yo empecé muy niña, a mi abuela le quitaron un pulmón y en la casa era yo la que realmente tenía para hacer determinadas cosas o acompañarla a un médico, o a cuidar una herida,…venía la enfermera y me explicaba y yo con mis manitas pues iba haciendo… Y así fue, viví toda mi vida con mi madre y con mi abuela, ambas con problemas de salud. En el año 2001 nos vinimos aquí a España y seguí cuidando a mi madre con distrofia muscular, en silla de ruedas, problemas digestivos, pulmonares, bueno, era una persona muy frágil, y con los años fue empeorando.
 
Así que cuando llegaste a Cuidadanas cuidabas de tu madre por aquel entonces ¿Qué te animó a venir?
 
En determinado momento me separo de mi ex marido, entonces me quedé con mi madre, cuidando de ella y bueno, dentro de todas las gestiones que tuve que hacer, en 2011 la trabajadora social uno de los tantos caminos que me indicó fue venir aquí, a Cuidadanas, por lo que le estoy súper agradecida.
 
¿Qué cosas dirías que has cambiado en tu vida para situarte también en el centro de tu cuidado?
 
Participar en Cuidadanas me ayudó mucho. Hubo distintos talleres, con distintas profesionales, relacionados con temas que a mí me interesaban y bueno, eso me hizo crecer en la forma de cuidar, por decirlo así, y ser más minuciosa en algunas cosas, pero sobretodo mirando también por mí,..un poquito más empoderada vamos a decir, más fuerte. Para mi Cuidadanas es un apoyo invaluable en todos los sentidos, porque he hecho cosas que eran concernientes al cuidado de la otra persona y también cosas concernientes a mi cuidado personal. Me ha brindado alegría para hacer cosas y me han dado esa fuerza que me hace falta para estar y decir, bueno voy a seguir adelante y encontrar el camino para estar más fuerte en esta situación. Esto para mí fue, además, una compañía, porque yo estaba sola con mi madre, la cual ya ha fallecido. Entonces, cuando paso a formar parte de Cuidadanas pues, aparece mi familia humana, es decir, cuando he tenido dificultades a nivel de cuidado han estado, cuando he tenido dificultades con mi cuidado personal, han estado.
 
Entonces Graciela, ¿Cuáles consideras que han sido tus logros más destacados? 
 
He iniciado relaciones amistosas, muy buenas… quizás me quedo corta al decir que son agradables. También vuelvo a repetir, es lo que integra parte de mi familia humana, me han brindado apoyo, son compañeras con las que he conversado y con las que mantengo, desde bastante tiempo, relación. También me ha fortalecido, y he crecido como cuidadora. Después de fallecer mi madre estuve algunos años cuidando de otras personas a nivel profesional y es muy satisfactorio cuidar a alguien y que digan “sabes de qué se trata o sabes manejarte en esta situación”.
 
Muy bien Graciela, hablemos ahora de dificultades... ¿Qué obstáculos te has encontrado en este camino?

Bueno yo siempre he sido una persona con una conducta saludable en todos los sentidos. Aún así, he sacado partido al participar en un itinerario de distintos talleres, con distintas profesionales de las que aprender, desde reforzar mi autocuidado a participar en actividades como un taller de teatro, o ir a la asociación del cáncer a conocer lo que hacen y ofrecen, todo ello por medio de Cuidadanas. Todo eso es como que va añadiendo gotitas, y va llenando ese cubo que somos todas las personas y me van enseñando que yo no puedo cuidar a nadie si no estoy cuidada, no podría cuidar a mi madre, la cual ya falleció desgraciadamente, pero si yo no hubiera estado apuntalada, apoyada, asesorada como he estado, esa buena voluntad que yo pueda tener a lo mejor no era tan sólida como la que he logrado a través de Cuidadanas.
 
Graciela, y ahora mismo ¿qué retos te has planteado?
 
Bueno, hay que dejar una cosa clara, yo ya cumplí 70 años (Risas). Entonces, retos sí, claro, mantenerme activa. Como cuidadora es una etapa que a lo mejor no voy a volver a repetir, lamentablemente todos mis familiares están dispersos por el mundo, pero, mi participación en Cuidadanas hace que yo siga mirando a la que está en el espejo y que diga, “chica esto tiene que continuar así y, si puedes mejorarlo, mejor todavía” ¿Entiendes? Porque como baje la guardia la única perjudicada voy a ser yo. Y también poder acompañar a otras Cuidadanas, que si yo puedo ofrecer algo de apoyo en la parte emocional, bueno, súper. 
 
Muy bien Graciela. Por último, ¿qué le dirías a una mujer cuidadora en una situación parecida a la que tú tenías?
 
Bueno, hay gente que al verse en la situación de cuidados dice “me da miedo o no sé cómo hacerlo” y son fases. Yo lo que les diría es que se informen, que hablen, que se integren en un grupo como el que tenemos. Les hablaría de lo que ayuda el participar en un grupo como es Cuidadanas, donde todas tenemos nuestras circunstancias, pero todas aportamos algo. Con una pequeña parte que aportemos cada una vamos a hacer crecer a la que venga. Cada una viene con sus lágrimas, con sus dificultades… Entonces, en lo que insistiría es en el agruparse, el estar, el aceptar y al mismo tiempo ser clara y saber que, al mismo tiempo que se acepta, también en determinado momento podemos dar cosas, porque cada una tenemos una pequeña parte que puede enriquecer a la otra.
 
Muy bien Graciela. Pues nada más. Muchísimas gracias por compartir tu experiencia y tú tiempo.
 
No al contrario, gracias a vosotras.